Para ir ordenando el debate nos parece importante ir recabando comentarios sobre la primera parte del documento.
Parece natural empezar con la primera parte:
1. Ciencia, tecnología y desarrollo
1.1. Decisiones estratégicas
1.2. Un viejo anhelo de América Latina
1.3. Crisis y nueva oportunidad
Esperamos vuestros comentarios
Un saludo
Etiquetas: Ciencia
Permalink Responder para Bernardo Francisco Boris Mariani el julio 28, 2012 a las 1:43pm Ciencia, tecnología y desarrollo
Partimos de la base y estamos de acuerdo que estas decisiones estratégicas son las que de una manera u otra deben tenerse en cuenta a la hora de plantear políticas de desarrollo económico, social y de respuesta a las crisis que enfrentan los países de Iberoamérica.
Sin capacidad científica y tecnológica instalada, con apoyo y sustento del sector productivo laboral, en el marco de una política de estado que la sustente, solo estaríamos hablando de buenos discursos políticos, y utopías de desarrollo.
Apuntando a la innovación, el aprovechamiento de las oportunidades y la inversión en las áreas de propia producción, sin dejar de tener en cuenta los riesgos, que todo esto conlleva, la apuesta a un fortalecimiento y desarrollo de todos los sectores, solo dará sus frutos, en tanto y en cuanto pongamos a las personas en primer lugar y a la sociedad en su conjunto, comprometida con el cambio.
Bernardo F. Boris Mariani - Luque - Paraguay
Permalink Responder para Óscar Macías Álvarez el julio 28, 2012 a las 4:55pm
Permalink Responder para Mariana Carrillo Mosquera el julio 28, 2012 a las 10:40pm
Ciencia Tecnología y Desarrolo
El acelerado crecimiento de la población mundial y la necesidad de educar y educarnos para los nuevos retos de la sociedad del conocimiento, requiere el manejo de las nuevas tecnologías, mismas que abren el horizonte del saber y el aprender permitiendo tener una información más cercana a la realidad de lo que ocurre en las diferentes latitudes del planeta, ésto debe servir para que las nuevas generaciones, cozcan y valoren los aportes en el mundo de la ciencia, la cultura, el desarrollo social y político de las sociedad y en base a ello, contribuir para hacer del mundo un lugar en donde todos los seres humanos puedan vivir en igualdad de condiciones, buscando por medio de la educación, el camino seguro hacia la libreación, el progreso y la paz
Mariana Carrillo Mosquera
Cuenca-Ecuador
Permalink Responder para Óscar Macías Álvarez el julio 29, 2012 a las 8:36am Gracias Mariana por tu aporte desde Ecuador
Permalink Responder para ARCELIA ZÚÑIGA ALVAREZ el julio 31, 2012 a las 12:01am Tienes razón Mariana, es muy importante lo que dices muy atinadamente "hay que educarnos en el manejo de las nuevas tecnologías", sin embargo también debemos gestionar la conectividad por que cada vez se abre más la brecha digital, lo cual es un sinónimo de inequitatividad. De no ser así, aún cuando aprendamos a manejar las tecnologías de la información y la comunicación no tenderemos acceso a la información ni a la colaboración e igual no podremos vivir en igualdad de condiciones. Un saludo desde Tierra Caliente en Michoacán, México estoy en un lugar donde aún estámos desconectados.
Permalink Responder para Daniel Roberto Távora Mac Cormac el agosto 6, 2012 a las 11:55am Estimado Bernardo, Creo que una de las caracteristicas de los cambios que se están dando en el planeta, pasa por la transversalidad, es decir por el surgimiento concreto de actores diversos que, situados en distintos lugares y con responsabilidades diferentes y visiones propias y distintas, comienzan a plantear ideas y acciones concretas para transformar lo que existe y lo que se ha tenido por cierto hasta no hace mucho, Obligados por las circunstancias económicas, por los desarrollos tecnológicos y por la evolución de las mentalidades de nuestras sociedades, que de formas diversas, comienzan a sentirse, pensar y actuar como protagonistas de las construcciónes sociales de este tiempo. Si bien lo público y las definiciones de políticas públicas son claves para que esto nuevo que esta surgiendo se canalice por caminos de organización creciente y dinamice participaciones y transformaciones de modos óptimos, no es menor el dato de que no se trata únicamente de una forma nueva de ver lo público, sino de ver lo individual como público, Esto es, desde el lugar que cada uno ocupa en sus vidas de todos los días, en sus labores profesionales, laborales, de estudio, en su vida familiar, barrial, cultural, etc.etc.etc., como comenzar a participar de modos mas conscientes y con conocimientos que nos permitan mejorar decisiones y modificar comportamientos en torno a nuevas formas de construcción social. A modificar esas mentalidades centradas en lo económico y correrla a lo creativo, al uso de nuestros ingenios e innovaciones para generar lo nuevo y trascender lo que es, porque existe para conveniencia de unos pocos y no de los intereses genuinos de las comunidades de las que formamos parte.No debemos esperar que desde las politicas públicas se generen esas oportunidades de innovación, de inversión y todo lo que conlleva retomar el rumbo de desarrollo equilibrados, mejor distribuidos y sostenidos ambientalmente. Por eso la importancia de la ciencia y la tecnología no es solo para los gestores de política pública, sino y también para docentes, comunicadores y la sociedad en general que debe disponer de los recursos necesarios en conocimiento (He aquí el corrimiento del eje central de las transformaciones en curso) para generar innovaciónes que transformen de maneras ciertas las sociedades en estos sentidos. Este cambio de paradigma es primero mental. Si logramos modificar nuestra mentalidad a la hora de encarar participaciones, las modificaciones económicas, el empleo, las dinámicas de producción y los desarrollos, se irán dando por el propio peso de las acciones colectivas.
Permalink Responder para Manuel Villarruel Fuentes el julio 29, 2012 a las 1:27am Sin duda las posibilidades de alcanzar consenso en torno a un programa Iberoamericano sobre ciencia, tecnología y sociedad está más allá de las iniciativas y buenos deseos. Como se sabe, el mayor problema estriba en la diversidad que presenta cada país, cada sociedad. Sin un sustrato homogéneo que asegure que las decisiones estratégicas que se tomen podrán tener un margen mínimo de oportunidad, la tarea se vuelve titánica. Dentro de las diferencias y atenciones que habrán de considerarse están: a) una base de cientificos que conformen el núcleo central en cada país, alrededor de los cuales se irá configurando los grupos de investigación; 2) una infraestructura básica que permita alinear los proyectos multinacionales e interdisciplinarios; 3) programas académicos que giren sobre la misma base formativa y que recuperen la formación científica que se requiere; 4) un mínimo de presupuesto (PIB) asignado en cada país a las actividades de investigación científica, así como a la formación de los nuevos cuadros de investigadores; 5) La conformación de un programa de formación de profesores de ciencia y tecnología, el cual sea compartido por todos los miembros; 6) finalmente la configuración, primero teórica y luego práctica, de un subprograma para impulsar una cultura científica dentro de las sociedades, a partir de la educación formal, no formal e informal. Por aqui podemos empezar a pensar en la viabilidad de esta propuesta. Saludos. Dr. Manuel Villarruel Fuentes.
Permalink Responder para OEI el julio 29, 2012 a las 8:14am Muchas gracias Manuel.
Desde México nos haces llegar una buena reflexión que abarca diversos puntos.
Permalink Responder para ARCELIA ZÚÑIGA ALVAREZ el julio 31, 2012 a las 12:13am Buena tarde Manuel, aunque también desde la educación formal y no formal impulsar una cultura de colaboración fundamentada en la interculturalidad. Saludos desde Michoacán, México
Permalink Responder para JUAN ANTONIO FALCÓN VÁZQUEZ el julio 29, 2012 a las 4:39pm El primer capítulo del documento me mueve a la reflexión: Pensar que una política general pública para todos los países sea implementada es riesgosa en sí; cada nación es única por los puntos aclarados en el texto y aún más en otro punto de la dinámica social que es el tiempo de ocio y las prioridades de su uso.
Hay países generadores y consumidores de tecnología, catalogados así por varios indicadores político-económicos que sin embargo, no expresan la realidad vivencial, México, Argentina o Chile bien pudieran ser llamados generadores pero la verdad, son receptores de ciencia y tecnología. Brasil despunta pero no gracias a una verdadera tecnología brasileira. En todos los casos, los avances en el tema giran en función de una demanda global -que se vende que se produce-, no tanto en las competencias, habilidades y recursos de los países; un tema que bien dice el texto, compete a los dirigentes en cada nación.
¿Pero que podemos hacer nosotros como docentes?. Tomando el conceptoRiesgo, me atrevo a decir que nuestras acciones en aula incluyen cierta rebeldía para implementar nuevas maneras de hacer y ver la ciencia, tecnología y desarrollo. En cada región de Iberoamérica, los docentes observamos en base a indicadores socioculturales palpables, nuevas maneras de crear conciencia y claro, ser referentes para provocar un cambio en el uso del tiempo de ocio: provocar la lectura en temas científicos, la observación y generación del pensamiento crítico. Educar desde adentro. Gracias
Permalink Responder para OEI el julio 29, 2012 a las 5:36pm Muchas gracias Juan Antonio por unirte al debate de Mexico.
Un saludo
Permalink Responder para Sonia Estévez el julio 29, 2012 a las 5:36pm En principio les comento que de la lectura inicial me costó encontrar una referencia concreta a las siglas I + D. Comienzan a hablar de ello en la página 7, y se explicita recién en la página 11.
Más allá de este detalle, comparto totalmente los fundamentos que esgrime el documento a favor del desarrollo de la ciencia, la tecnología y la innovación, y las estrategias que propone para transformar en acciones estos “deseos” de búsqueda de soluciones a la integración entre los sectores de producción, educación y política sustentable.
Conformar un espacio de Integración del conocimiento circunscrito a Iberoamérica, evitando “copiar” formatos y patrones externos, colabora sin lugar a dudas a conformarnos, con nuestra identidad, en una colectividad que aprovecha y valora sus recursos humanos, materiales, potenciales y reales, y es capaz (por si misma) de “gestionar” el cambio tecnológico con la finalidad de impulsar el desarrollo económico y social de nuestras regiones.
La advertencia sobre el “modelo optimista”, que otorga un grado de responsabilidad no menor, a la profundización de la brecha social, económica y al deterioro ambiental no debe soslayarse. La ciencia y la tecnología en el modelo de dependencia, crea la ilusión (y la sostiene) de que el único camino para el desarrollo se transita de la mano de los modelos que nos imponen como marcos de referencia, obnubilando de este modo nuestra propia capacidad de autogestión, investigación y desarrollo. Pero para contrarrestar esta ilusión, no solo es necesario fortalecer los vínculos entre sociedad del conocimiento, política, y sector productivo. Considero que es muy importante que se genere confianza al interior de los lazos que se van creando, para que la mutua colaboración no se diluya en una declaración de deseos, y se sostenga en el tiempo, teniendo en cuenta que las metas no sean únicamente a corto plazo. Las agendas no pueden acotarse, ni a regionalismos ni a metas parciales inmediatas.
Saludos desde la Patagonia, y muchas gracias por la posibilidad de participar en el debate.
Bienvenido a
Red de la Organización de Estados Iberoamericanos
© 2013 Creado por OEI.
Tecnología de
